Disculpen que no me levante

5 12 2008

Y es que llevo unos días malito, enfermo, mareado, sintiéndome mal física y metafísicamente. No sé cuál ha podido ser la causa, pero está de moda echársela a la crisis, y yo sinceramente para este caso no puedo hacerlo, así que se la echaré al frío.

Hoy, verbigracia, he ido a la universidad (por fin), pero en el autobús me he metido una de las buenas, y es que me siento como ausente, como si estuviera en un sueño, como si me manejara yo a mí mismo en tercera persona, como si mis actos no fueran propiamente míos. Debe de ser tanto WoW. Pero el caso es que dentro del Mundo de Warcraft también me siento del mismo modo ausente, es algo que no logro entender. Luego en las escaleras principales de la facultad si no llega a ser por la columna que tenía cerca, y a la que me he agarrado, mañana éramos noticia yo y mi sangre desparramada en las escaleras.

Debo advertir, además, y por otra parte, que he visto que resulta en todos los sentidos mucho mejor intercalar varios días de tiempo entre cada entrada o post, para que cada uno gane importancia, y no uno o incluso dos diarios como venía haciendo hasta ahora.

Así pues, emplearé esta estrategia en el futuro. Bueno, haré que el yo al que manejo en tercera persona la emplee.





Citologarcraft

28 11 2008

Quería que pasara una semana con el blog inactivo, porque cuando volví a tener ganas de postear fue ayer, y ya para eso, espero un día, que 6 días no son nada, y 7 son una bonita y regular semana.

Pues eso, que vuelvo (o eso intentaré) al ritmo habitual de dos posts diarios porque tengo muuucho material para postear (son +1000 elementos sin leer en el google reader), y con bastante fuerza.

La justificación de mi ausencia (generalmente irrelevante para vosotros, pues no os doy de comer, y os importa bien poco) se desglosa en dos ramas:

– Tuve un examen de citología el viernes pasado y hasta entonces no pude preparar posts. “Bueno, pues entonces retomas la actividad el viernes por la tarde”, dirás. Sí, pero aquí viene mi segundo motivo.

– Un amigo me inició en el World Of Warcraft.

Punto. C’est fini. Chapeau. Cap ut. Nada que añadir. Bueno vale, me extenderé. Se trata de algo que me ha creado una adicción y una necesidad que nunca había experimentado. Ni si quiera con la maldita Coca-Cola. Pero bueno, ya sabía que existía ese juego desde hace muchísimo, pero lo que no sabía es que se podía jugar gratis. Se me olvidó aplicar la segunda regla de internet: Todo, absolutamente todo, en mayor o menor grado de dificultad de encontrar, en internet es gratis. Y claro, se trata de un servidor crackeado en el que te registras y juegas normalmente. Entra a jugar conmigo. Te ayudaré en todo lo posible.

Nota antes de empezar: Si valoras tu vida y tiempo, si quieres conservar tu empleo, tus estudios o tu novia, olvídate de este juego. Bueno, si la convences para que también entre, como hizo el que me inició, no la perderás.

Nota: Ya tengo frase friki, que siempre he querido, para responder a “¿Y tú quién eres?”. “Pues soy un Elfo de la noche pícaro de nivel 33, ¿tú?”.